Una historia de confianza, desde 1925
Andel Joyas es un oficio de familia. Así partió, y así seguimos trabajando hoy: contigo, en cada anillo de compromiso y cada argolla de matrimonio que sale de nuestro taller.

Todo partió con un nombre: La Confianza
En 1925, Mauricio Andel abrió su primer local bajo el nombre «Relojería y Joyería La Confianza», inspirado en lo que consideraba lo más importante del oficio: honestidad, calidad y la satisfacción de cada cliente.
Su descendencia, radicada hace muchos años en Chile, continúa hoy ese legado familiar, manteniendo los mismos principios con los que partió todo. Sabemos que un anillo de compromiso o una argolla de matrimonio acompañan a una familia por muchos años, y por eso nos dedicamos a guiarte con calma en esa decisión.

Cada joya pasa por las manos de nuestros orfebres
No elegimos el metal o la piedra más cara para dejar contento a un cliente: cualquiera sea el desafío que nos encarguen, nunca nos apartamos de los parámetros de calidad con los que nació la marca.
Porque la confianza hay que ganársela, cada anillo y cada argolla que fabricamos es una obra única, trabajada a la medida de quien la va a usar, con el mismo cuidado con el que empezamos hace un siglo.

Pía
Pía es quien te recibe, te escucha y construye contigo cada detalle del diseño. Te acompaña desde la primera conversación hasta la última decisión sobre piedras, acabado o medidas, para que el resultado final responda exactamente a lo que buscabas. La encuentras por WhatsApp o conversando en persona en el Showroom.
Nancy
Nancy es quien se asegura que tu anillo o argollas terminen siendo exactamente como los soñaste.
Revisa cada etapa del proceso, desde la elección del metal hasta el ajuste final y vela porque lo conversado en la primera cita se traduzca con fidelidad en la pieza que recibes.
La encuentras por WhatsApp o conversando en persona en el Showroom.